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Mostrando entradas de 2015

Naufragio mental.

Solo pienso en despedidas, en estar entre la espada y la pared, en decisiones decisivas, en ausencias y presencias. Pienso en que pensar y pensando me pierdo entre realidades, en la forma de soportar esta carga que hace flojear los pilares de mi paciencia. Cada vez más ahogada, no consigo sacar la cabeza fuera y mi mano no alcanza lo suficiente para pedir ayuda; pero no quiero ayuda. En mi cabeza me veo reflejada, dos gatillos apuntándome al corazón y yo en medio. Elegir parar uno de ellos provoca el disparo del otro, y una pequeña autodestrucción en mí. Cada vez me cuesta más mantenerme en pie, estoy demasiado cansada y a mi cabeza le cuesta responder. Voy directa a una puerta que me arroja un rayo de luz, pero se me cierran todas ellas y no encontrar una salida aviva la idea mental de quedarme encerrada en un recuerdo, y no poder escapar aumenta mi claustrofobia. Tengo un problema, o quizá varios. Mi situación no me permite un minuto de relax y el mínimo pensamiento que se des...

Exterior interiorizado.

Empequeñecido, inseguro, atemorizado. Envuelto entre fantasmas, miedos de sábana y almohada, implosiones internas, pasados debajo de la cama. Rodeado de miedos e inseguridades, de ideas pesimistas que limitan su pensamiento, de hechos que le han obligado a recapacitar y esconderse. Ha visto tantas cosas brillar por su ausencia, que este brillo ya no le impresiona. Caer en el abismo del vacío para encontrarse o hacerse creer a sí mismo que se había encontrado, vivía fuertemente unido al autoengaño.  Llevaba demasiado tiempo en soledad, buscaba la armonía de su anarquía. Se había refugiado en su mente y en la apatía de aquello que le acorralaba, o al menos era la sensación que tenía acerca de lo externo a él. Era un búnker en el que continuamente golpeaban sentimientos y personas con tal fuerza que había llegado a dañarse y a verse quemado; no estaba roto.  Su refugio era su libertad, su mente su ley, sus ojos su verdad, su soledad su placer, su vida su miedo. Busc...

Recordar recuerdos.

Nunca olvidé recordar, las prisas no son buenas ni para olvidar. Mirar los trazos del camino pasado para entender el dibujo actual, el eterno conjunto de bocetos mentales. Mi recuerdo es vital para mi composición personal, nítido con el paso del tiempo, denso y cerrado con el peso del tiempo. 'El tiempo todo lo cura', es una afirmación inexacta e incompleta. ¿A qué consideramos curar un recuerdo? ¿Curar, o asumir y aceptarlo? Un recuerdo que ha provocado una herida interior siempre dolerá, en mayor o menor medida, y siempre caminará vagamente por nuestra mente hasta el día que salta la chispa y algo te hace volver a encontrarte en un lugar o momento pasado, como volver a visitar un lugar y quedarte encerrado en el recuerdo unos minutos. Compuestos por un cúmulo de recuerdos, el tiempo pasa y los recuerdos crecen. Llorar, reír, compartir, echar de menos, lamentar, aceptar, alegrarse, echar de más, darse cuenta de como los hechos pasados de una forma u otra, por una decisión t...

Casualidad inoportuna.

Desvaneciéndose entre la oscuridad desapareció en un abril y cerrar de ojos. Volví a encontrarme solo, acostumbrado a esta rutina tan desaliñada. Su visita me hizo volver a reflexionar, pocas veces recibo su visita pero siempre que se deja ver hace notar su pesadez en todo momento. A pesar de su presencia tantos días, su ausencia hacía casi insoportable mi vacío: un peso máximo en el cual en algunas ocasiones somos incapaces de salir a flote, y ahogados en él conseguimos caer al fondo con el orgullo o el recuerdo como grillete. Vuelves y te vas, siempre tan tuyo. Pasas tan desapercibido que la huella de tu paso cada vez es más profunda, apenas me doy cuenta de tu llegada y menos aún de tu abandono. Nunca has sido de despedidas. Tú que me has dejado ver la certeza de la duda en su decepción, la casualidad más inoportuna. 'Abril, tan pronto llorar como reír'. Cambiante, una sonrisa húmeda de ojos replicantes. Me llenas y me vacías con tu paso, como aquel vaso tan optimis...

Quizás yo.

Hola de nuevo. Hacía tiempo que no me pasaba por este lugar para contar un poco como me encuentro y como va todo. Estoy algo desaparecido conmigo mismo, me cuesta encontrarme desde que me perdiste. Ojalá me encontraran pronto, me rescataran de este naufragio, otro más u otro menos, aun así me costaría aceptar cualquier ayuda por buena que fuese. Únicamente acepto confianza y sinceridad, para engañarme no necesito a nadie, diariamente me autoengaño más de veinticuatro horas pensando en nada y en todo. A pesar de todo, hace poco que me he dado cuenta de la persona tan extraña que soy y que puedo llegar a ser. Creo que tenía toda la razón cada vez que te decía que casi nadie llegará a conocerme realmente, al menos no del todo salvo ella y vosotros; ellos solo se encargarán de no vivir. Me gustaría llorar de alegría. No recuerdo una situación de una alegría tan profunda como para llorar, de niño parecía una situación habitual. Creo que toda persona que te provoca lágrimas de trist...

El paso.

En un lado cuervos negros ondeando mi cabeza, en el otro palomas blancas comiendo de mi mano, en medio mis problemas y yo cogidos de una pequeña cuerda que hace de soga, cada uno tirando hacia un lado esperando que el otro suelte y derrotado actúe por el vencedor, tomando un camino que puede llevar al ahorcamiento, a la insurgencia o a la conformidad. El camino formado por huellas de los pasos que conferimos al pasado, que ocasionarán oasis futuros en nuestra imaginación. Pasos que forman personas, mi persona mi propia deidad. Cada huella del ayer es una piedra Stonehenge que sujeto en mi cabeza, unos días ligera como dormir acompañado, otros días pesada como una oportunidad perdida. Cada paso está compuesto de detalles insignificantes que nos modifican, alterando nuestro yo más interno y protegido. Los pequeños detalles son los más importantes, y son difíciles de olvidar; semejantes a una mirada. Y a lo largo de este camino crecemos y cambiamos, deseando ser el algoritmo a de...

Vacío vacuo.

Es todo muy opuesto, todo muy contrario. Todo tan vacuo, todos llenos de vacío simulando ver todo de un gris que solo es de dos colores: blanco o negro. Como nosotros y la vida, incapaces de vivir el presente haciéndonos daño con un pasado sufrido o un futuro mental  en bancarrota de ilusiones. Sentirse invulnerable al lado de mi mayor vulnerabilidad, sentir una alegría constante provocada por la tristeza. Hablar con silencios y expresarse con los ojos, leer entrelineas y desconocerse cada vez más. Todo tan ruidoso, tentador e inexpresivo, como la mirada y lo que esconde su vinilo.  Pregunta a tus ojos si alguna vez te han sido infieles a la realidad, si se han escondido mientras bajaban un telón cinematográfico y te mantenían atento a la lectura irreal mientras tú te encontrabas en estado de analfabetismo mental y visual.  Tu vacío y tu mirada se contradicen manteniéndose unidas. Reflejo de ceguera permanente compuesto por 'nadas' fruto del desvan...

El espejo.

Es difícil describir algunos sentimientos que hemos tenido o por los que hemos pasado. También es difícil describir a ciertas personas de esos momentos, o incluso a uno mismo y su propia actuación. El espejo del pasado, como mirarse en una imagen antigua y ver los detalles que has ido perdiendo o cambiando, mientras no dejas de dar vueltas a la imagen del espejo y el cambio de mentalidad e ideas que ha ido transcurriendo en ti. Y parece que fue ayer. Mírate ahora, al menos seguimos vivos y respirando, vivos como las ilusiones: eternas a largo plazo, efímeras a corto plazo. Que poquito necesitamos para conformarnos, somos demasiado conformista en algunos aspectos; incluso ante el rechazo, nos seguimos conformando con la humillación personal antes que la huida. Somos seres difíciles de entender, y raros, unos más que otros. Los hay que lloran ante un simple no por respuesta, y los hay que no lloran ni ante la marcha de un trocito de su silencio.  Siempre gua...

Noche.

'De noche todos los gatos son pardos', no se lo que serán los gatos por la noche, las personas somos tristeza o melancolía. La oscuridad de la noche y el nivel de tristeza de una persona son medidas de personalidad, y de ojeras. La comparación con un gato no nos favorece, a ellos la noche les pertenece mientras que nosotros le pertenecemos, perdiendo la cabeza por ella cuanto más oscura nos parece. Es orgullosa y sin darte ninguna señal ella sabe que acabarás acudiendo a su búsqueda, pero es fiel. Cuanto secreto guarda, e incluso a nosotros cuando nos encontramos en soledad con ella nos cuesta que nos dispare ayuda. Se muestra como el empujón para dar el primer paso, o el abrazo para acabar envuelto en lágrimas. Así es la noche, siempre llena de recuerdos e ilusiones. Vivir para desvivirse y soñar para no dormir. Adorarla, ella te hace sentir cómodo ante el sueño del resto y tu intento de conocerla y conocerte. Sentir tranquilidad a pesar del peso que se soporta en nuestra ...

Cobijo del fracaso.

Era como si el fracaso fuese su forma de ser, como si su carácter estuviese siempre derrotado y su mirada perdida. Aceptaba siempre el no y el fallo, no lloraba al exterior, solo se iba desgastando por dentro. Llanto interno. Se desarmaba su interior cada domingo perdiendo autorretratos de su silencio. Sonreía constantemente, presumía de no haber participado en guerras, accidentes ni vicios; derrotado por soledad, su guerra particular. Era una mirada perdida, una sonrisa forzada, una lágrima en la mejilla, un abrazo de despedida. Tenía la habilidad de llegar a lo más alto casi tan rápido como en alcanzar el fracaso. El fracaso era tan continuo que el autoengaño era su ley de vida, y soñar despierto era lo único que le permitía dormir la realidad. Se sentía cómodo rechazando lo irrechazable, decía que nada estaba por encima de sus lunares, y tras su rechazo volvió a su hogar, a la rutina de vivir sin rutina. Dormía poco, estaba convencido de que el sueño era el refugio de los c...

Chico domingo.

Aquí comienza. Como primera entrada es rara y especial, como la persona que la escribió. Mi presentación desde unos ojos que no son míos me hace sentir incómodo ante vuestra opinión, pero ante todo es una muestra de agradecimiento. Es irónico que para abrir este blog la primera entrada no la escriba yo si no alguien ajeno. Gracias y bienvenidos a todos aquellos que os paséis en algún momento por mi pequeño rincón. Me presento: 'Sonrieme que ya vendrán tiempos peores', como carta de presentación. 'Positivismo' como estilo de vida. ¿A quién se le ocurriría pensar en un domingo después de leer eso? He de decir que no serías un domingo cualquiera, eres un domingo de invierno, de frío y lluvia. Que feo parece, ¿verdad? Nada más lejos de la realidad. Eres igual que un domingo, parte del añoradísimo fin de semana pero el último día de este. El día de pensar, ponerse nuevas metas y cargar las pilas para el resto de la semana. Un día triste en la mayoría de los casos pero có...