Hola de nuevo. Hacía tiempo que no me pasaba por este lugar para contar un poco como me encuentro y como va todo. Estoy algo desaparecido conmigo mismo, me cuesta encontrarme desde que me perdiste. Ojalá me encontraran pronto, me rescataran de este naufragio, otro más u otro menos, aun así me costaría aceptar cualquier ayuda por buena que fuese. Únicamente acepto confianza y sinceridad, para engañarme no necesito a nadie, diariamente me autoengaño más de veinticuatro horas pensando en nada y en todo.
A pesar de todo, hace poco que me he dado cuenta de la persona tan extraña que soy y que puedo llegar a ser. Creo que tenía toda la razón cada vez que te decía que casi nadie llegará a conocerme realmente, al menos no del todo salvo ella y vosotros; ellos solo se encargarán de no vivir.
Me gustaría llorar de alegría. No recuerdo una situación de una alegría tan profunda como para llorar, de niño parecía una situación habitual. Creo que toda persona que te provoca lágrimas de tristeza, tarde o temprano debería hacerte llorar de alegría, y al contrario, toda persona que te haga reír, tarde o temprano te hará llorar. No sabría decir que situación sería preferible antes que la otra.
Hace tiempo que no deseo. Bueno, quizás si deseo algunas cosas pero me faltan ganas al desear, y me comer por dentro no saber si soy yo el indeseable o la negativa de conseguir alcanzarlo. Desearía sonreir, pero no poner una sonrisa simplemente, desearía sonreír de tal forma que hasta el ciego que te vigila te mirara con ganas de comerse el mundo, con ganas de ocultar entre sus recuerdos tu mirada, de tatuarse tus ojos haciéndose creer a sí mismo que una mirada puede hacer sentir vivo a cualquiera. Quizás ese cualquiera y ese ciego sea yo.
Hace tiempo que no deseo. Bueno, quizás si deseo algunas cosas pero me faltan ganas al desear, y me comer por dentro no saber si soy yo el indeseable o la negativa de conseguir alcanzarlo. Desearía sonreir, pero no poner una sonrisa simplemente, desearía sonreír de tal forma que hasta el ciego que te vigila te mirara con ganas de comerse el mundo, con ganas de ocultar entre sus recuerdos tu mirada, de tatuarse tus ojos haciéndose creer a sí mismo que una mirada puede hacer sentir vivo a cualquiera. Quizás ese cualquiera y ese ciego sea yo.
Cuanto mas oscura seas la noche, mas hermoso será el amanecer.
ResponderEliminarToda batalla interna que soportan los hombres, esconde una gran belleza.
Sólo hace falta encontrarla.