Es difícil describir algunos sentimientos que hemos tenido o por los que hemos pasado. También es difícil describir a ciertas personas de esos momentos, o incluso a uno mismo y su propia actuación. El espejo del pasado, como mirarse en una imagen antigua y ver los detalles que has ido perdiendo o cambiando, mientras no dejas de dar vueltas a la imagen del espejo y el cambio de mentalidad e ideas que ha ido transcurriendo en ti. Y parece que fue ayer. Mírate ahora, al menos seguimos vivos y respirando, vivos como las ilusiones: eternas a largo plazo, efímeras a corto plazo. Que poquito necesitamos para conformarnos, somos demasiado conformista en algunos aspectos; incluso ante el rechazo, nos seguimos conformando con la humillación personal antes que la huida. Somos seres difíciles de entender, y raros, unos más que otros. Los hay que lloran ante un simple no por respuesta, y los hay que no lloran ni ante la marcha de un trocito de su silencio. Siempre gua...