Ir al contenido principal

Recordar recuerdos.

Nunca olvidé recordar, las prisas no son buenas ni para olvidar. Mirar los trazos del camino pasado para entender el dibujo actual, el eterno conjunto de bocetos mentales. Mi recuerdo es vital para mi composición personal, nítido con el paso del tiempo, denso y cerrado con el peso del tiempo. 'El tiempo todo lo cura', es una afirmación inexacta e incompleta. ¿A qué consideramos curar un recuerdo? ¿Curar, o asumir y aceptarlo? Un recuerdo que ha provocado una herida interior siempre dolerá, en mayor o menor medida, y siempre caminará vagamente por nuestra mente hasta el día que salta la chispa y algo te hace volver a encontrarte en un lugar o momento pasado, como volver a visitar un lugar y quedarte encerrado en el recuerdo unos minutos.

Compuestos por un cúmulo de recuerdos, el tiempo pasa y los recuerdos crecen. Llorar, reír, compartir, echar de menos, lamentar, aceptar, alegrarse, echar de más, darse cuenta de como los hechos pasados de una forma u otra, por una decisión tomada o una decisión que no tomaste, te ha llevado a ser lo que eres con las cicatrices, heridas, derrotas y victorias sufridas. Y aún así, sigues vivo. Y aún así, te dirán que has cambiado, como si la vida misma no te provocase a hacerlo. Y aún así, sonríes. Y aún así, callas, nadie te conoce y todos creen haberte llegado a conocer cuando solo te visitaron de manera temporal. Estoy seguro que te encantaría ver la cara de gilipollas que se me queda cada vez que hay algo que me recuerda a ti, como una foto, o una canción, o un vídeo, o un texto, o esta noche por ejemplo.

'Quien no quiso cuando pudo, no podrá cuando quiera', o 'mejor tarde que nunca', aún no se cual es la correcta de las dos, siempre me equivoco.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Naufragio mental.

Solo pienso en despedidas, en estar entre la espada y la pared, en decisiones decisivas, en ausencias y presencias. Pienso en que pensar y pensando me pierdo entre realidades, en la forma de soportar esta carga que hace flojear los pilares de mi paciencia. Cada vez más ahogada, no consigo sacar la cabeza fuera y mi mano no alcanza lo suficiente para pedir ayuda; pero no quiero ayuda. En mi cabeza me veo reflejada, dos gatillos apuntándome al corazón y yo en medio. Elegir parar uno de ellos provoca el disparo del otro, y una pequeña autodestrucción en mí. Cada vez me cuesta más mantenerme en pie, estoy demasiado cansada y a mi cabeza le cuesta responder. Voy directa a una puerta que me arroja un rayo de luz, pero se me cierran todas ellas y no encontrar una salida aviva la idea mental de quedarme encerrada en un recuerdo, y no poder escapar aumenta mi claustrofobia. Tengo un problema, o quizá varios. Mi situación no me permite un minuto de relax y el mínimo pensamiento que se des...

Todo lo que muere - John Connolly.

Portada de 'Todo lo que muere' de John Connolly Estoy de vuelta por el rincón para traeros una nueva reseña, más amplia y más detallada, sobre una de mis últimas lecturas:  'Todo lo que muere' de John Connolly.  Tras haber acabado anteriormente con  'Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones' de Charles Bukowski , quería volver a la senda y leer algo de temática más policiaca, más negra; y tras varias recomendaciones y lecturas que tenía en mi lista, con ayuda de mis libreras de confianza, me decidí por esta lectura. Uno de los puntos a favor de esta lectura fue que no se trata de un único libro sino que se trata de una saga de 22 novelas, facilitando que pueda leer otro tipo de libros entre unos y otros. El autor de la novela es  John Connolly  (1968- ), importante escritor irlandés que vive entre Irlanda y EEUU, lugares donde transcurren y se desarrollan sus obras. En lo referente a la novela, antes de desgranarla con más detalle, me ha resultado un título muy c...

El paso.

En un lado cuervos negros ondeando mi cabeza, en el otro palomas blancas comiendo de mi mano, en medio mis problemas y yo cogidos de una pequeña cuerda que hace de soga, cada uno tirando hacia un lado esperando que el otro suelte y derrotado actúe por el vencedor, tomando un camino que puede llevar al ahorcamiento, a la insurgencia o a la conformidad. El camino formado por huellas de los pasos que conferimos al pasado, que ocasionarán oasis futuros en nuestra imaginación. Pasos que forman personas, mi persona mi propia deidad. Cada huella del ayer es una piedra Stonehenge que sujeto en mi cabeza, unos días ligera como dormir acompañado, otros días pesada como una oportunidad perdida. Cada paso está compuesto de detalles insignificantes que nos modifican, alterando nuestro yo más interno y protegido. Los pequeños detalles son los más importantes, y son difíciles de olvidar; semejantes a una mirada. Y a lo largo de este camino crecemos y cambiamos, deseando ser el algoritmo a de...